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Combatir las estrÃas
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La piel sufre muchos cambios durante el embarazo. Las estrías son la preocupación estética número uno de la mayoría de las futuras mamás porque pueden dejar marcas difíciles de eliminar.
Las estrías son lesiones cutáneas alargadas, como cintas, que pueden tener varios centímetros de longitud. Habitualmente son simétricas y siguen las líneas de distensión. Cuando se instalan, surgen varias al mismo tiempo.
Al principio, las estrías se ven un poco sobreelevadas, son de color rojo, y en ocasiones pican. Luego, la piel de esa zona se nota adelgazada, flácida, lisa y brillante, y adquiere un color blanco-nacarado. En las mujeres de piel oscura las estrías pueden pigmentarse.
En general comienzan alrededor del sexto mes, especialmente en la panza y en los senos. Se forman como una respuesta al rápido e importante estiramiento de la piel, así como también por el incremento de hormonas. Lo que sucede es que las fibras elásticas y de colágeno que sostienen y dan resistencia a la piel se rompen, y luego se forma una especie de cicatriz.
Que aparezcan o no depende de la predisposición genética, y no existe forma de evitarlas. De todas maneras una buena medida de prevención es aplicar habitualmente alguna crema nutritiva, emoliente e hidratante con vitamina A, de esta manera la piel estará mejor preparada para soportar el estiramiento. Otra manera de prevenir la formación de estrías es controlando el aumento de peso, ya que el sobrepeso provoca una mayor distensión de los tejidos.
Cuando las estrías aparecen durante la gestación, no hay mucho que se pueda hacer debido a que existe la posibilidad de que la absorción de algunos productos de tratamiento a través de la piel dañe al bebé.
Recién después del parto, se podrán realizar tratamientos con un dermatólogo para mejorar las estrías. Aunque no se logra borrarlas por completo, se mejora mucho el aspecto de la piel.


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