Una gran cama con un respaldar en gamuza, en tono marrón oscuro, marca el estilo. Ubicada por sobre un sommier que la eleva. El colchón y el diseño son ergonómicos.
Para el acolchado se han elegido colores claros, pero que contrasten junto con el blanco, marrón, negro y rayas para los cojines, siempre otorgando variedad a través del uso de distintos géneros y texturas. Se destaca en la cama, un mueble a modo de mesa, de desayunador, llamado mesa puente, que cuando está en uso queda ubicado como sector de apoyo de objetos decorativos en el extremo final, y a la hora del breakfast o la cena en la cama se corre y se usa como mesa. Como es la tendencia hoy, dos banquetas bajas sobre una estructura de soporte, sirve a continuación de la cama como apoyo de la ropa o como asiento para visitas.
Todo esto, delimitado a través del uso de una alfombra en tono claro, por sobre el piso de revestimiento cerámico.Dos mesas de luz clásicas, con varios cajones de guardado, y lámparas de diseño contemporáneo, que se luce en las pantallas de fibras naturales.