Un apartamento ubicado en una zona urbana, en un octavo piso donde un manager de modelos, un bon vivant, joven y exitoso, despliega todo su glamour.
Verde y blanco son los dos colores elegidos para la amplia sala de estar que está unida al comedor principal, con salida a la terraza con grandes vistas de la ciudad y anexado además un completo gimnasio para uso personal.
Varias actividades en una amplia superficie, pero sectorizadas virtualmente con el mobiliario y diversos trucos decorativos.
La zona de living o estar principal se compone de un gran sillón en L, en cuero blanco, que contrasta armoniosamente con el verde de las paredes. Un sillón con módulos componibles, que en el caso de grandes reuniones de puede separar y formar varios sillones más pequeños. Una gran mesa baja, con su tapa en vidrio de grueso espesor es sostenida por una base de vidrio esmerilado. Muebles en madera blanca diseñados a medida, de simpleza en sus líneas, han sido pensados con la máxima funcionalidad.
Unido a la sala, la zona de comedor que mantiene los mismos colores.
Una chaislonge también en cuero blanco divide virtualmente la zona de comedor de la sala de estar principal.
El comedor diario se compone de una gran mesa con cuatro sillas y con un original mueble en madera blanco, pensado para ubicar el televisor en un lugar protagónico. El techo con iluminación dicroica, se contrapone con un piso de porcellanato negro. Una terraza con muebles en madera blanca y cuero, con un buen sector de parrilla y una singular abertura en el techo que permite aún más el ingreso de luz.
El dormitorio marca una diferencia con el resto de la casa. De amplias dimensiones, la cama king se enmarca en un gran respaldar de cuero trabajado en capitoné, de color negro que contrasta con la pared de fondo en un revestimiento vinilizado de color celeste.